lunes, 28 de enero de 2008

¿Rencor?

Hablas de rencor. De eso a lo que TÚ llamas rencor.
Yo hablo de dolor. De lo que yo entiendo por dolor.


Porque el tener el alma encongida, el hablar en suspiros, el agotar el corazón en latidos, el bañar de lágrimas una historia, el consumirte en recuerdos cada noche, el escuchar el viento cuando no sopla, el sollozar en silencio y apagarte la mirada en la sombra, yo a eso, lo llamo dolor.


Pero el pensar en el odio que te guardo, en los deseos de venganza que me corrompen, en las veces que me gustaría destrozar tus sueños... a eso si te permito que lo llames rencor.

sábado, 19 de enero de 2008

Parece que no fue el definitivo

No.

No lo fue, porque me niego a creerlo.
Decirte adiós, así, sin más, sin que puedas oirme ni siquiera no es suficiente. No lo es.
Y repetirme a mi misma cientos de veces que no debería haberme alejado de tí, no ayuda. Duele.
Ojalá pudiera llorar aún más si cabe para dejar de pensar por más tiempo, para centrarme en mis sollozos e intentar olvidar tu egoísmo.
Y aún así no puedo odiarte, ni yo ni nadie. Porque eras el cordero... Nuestro corderito.
Y te queríamos, joder, te queríamos muchísimo. Todos.

Quisiera poder decir eso de que el tiempo cerrará la herida.
Pero el tiempo no te traerá de vuelta. Y mis palabras tampoco.



Pos eso ahora sí. Adios.
A ti, pero no a tus recuerdos, que me mantendrán entera.. o me harán caer. Pero esta vez no pienso abandonarlos.

Adiós.

martes, 15 de enero de 2008

Adiós

Siempre te tuve muchisimo aprecio. Lástima preguntarme tan tarde si alguna vez te lo supe demostrar.
Y te quise, sí.
Así que decidí que alejarme de tí, de ellos, de todo eso, me haría sentir mejor.
Pude enterrar el dolor, muy profundo. La angustia y el miedo. Llegué a olvidarme incluso por momentos de tu existencia, pero creo que siempre supe que estabas ahí, encongido entre tus propias sombras.

Pero ya no lo estás... tú mismo has decidido que así sea.
No estás.
Creo que, por más que lo pensases, jamás hubieses entendido lo que para todos nosotros significó aquella noche. Pero ya es tarde.
Tus palabras seguirán en mi subcosciente, permanentes e irrepetibles. Incapaces de irse, y recreando tu persona.
Me cuesta tanto aceptar que era lo que querías... y no lo entenderé. Nunca


Y ahora dejo en manos del tiempo lo que pase de aquí en adelante.

jueves, 3 de enero de 2008

Estructuras Inconexas

Nací y voy creciendo entre las mismas espinas que me hirieron aquella vez. Me voy abriendo camino a patadas y pasitos cortos. Cayendo y volviéndome a levantar, y así una y otra vez. Tozuda, insistente... ilusa, quizá.
Hundida a veces por tonterías y bailando otras con el sol por similares. Soy así, un cúmulo de cosas dispares.
Juego con la semántica, y me divierte. La expresión de desconcierto, la expresión de "que dice la colgada esta?" y me rio en silencio.
Padezco la enfermedad crónica de la dura coraza y el blando corazón. La coraza llena de abolladuras, y la niñata interior esperando a salir. Soñar despierta es mi perdición, y el optimismo cabalga junto a su antónimo a sus anchas entre mis ideas, y la esperanza se abre su hueco, un hueco profundo y doloroso la mayoría de las veces.
Siento la desesperante necesidad de medir cada una de mis palabras, pero como soy tan sumammente expresiva, puede adivinarse con facilidad pasmosa lo que pienso, por eso me siento agusto tras la pantalla o el teléfono, donde puedo pensar con tranquilidad.
Soy caótica y desordenada. Tan patas arriba tengo mi cuarto como mis ideas, que bailan constantemente en una una espiral de imposibilidades. Lo único que tengo claro son mis prioridades e ideales, incomprendidos y criticados. Mios y punto.
Mi vergüenza quedó enterrada junto a mi soledad aquel día, y desde entonces poco me hace enrojecer.
Mi obsesión por analizar las palabras de los demás me hace insoportable. Mi obsesión por la múscia me hace insoportable. Mi obseión por ti me hace insoportable.
Soy Insoportable a veces. Soy incomprensible a veces.
Soy..

Soy la menos indicada para hablar de mi.












Impulsada por la soñadora empedernida. Una y mil veces^^